Quorum Digital.

El kicillofismo tensiona con La Cámpora por el control del PJ


16 de enero de 2026

Quorum Digital

El gobernador Axel Kicillof y su espacio interno, el Movimiento Derecho al Futuro (MDF), aceleran el armado de listas y presionan para controlar la conducción del Partido Justicialista (PJ) bonaerense, en tensión directa con La Cámpora y el sector que responde a Máximo Kirchner. La pulseada política se intensifica en la antesala del cierre de listas y de las elecciones internas del 15 de marzo de 2026.

El peronismo en la provincia de Buenos Aires vive un momento de intensa disputa interna que podría definir el rumbo político de 2026 y anticipa la carrera rumbo a 2027. Tras una reunión de la tropa kicillofista en Villa Gesell, el Movimiento Derecho al Futuro (MDF) —la corriente que responde al gobernador Axel Kicillof— salió a activar el armado de listas municipales y seccionales con el objetivo de disputar espacios de poder dentro del PJ local.

La estrategia del kicillofismo, que incluye la organización territorial y la recolección de afiliaciones y avales, busca consolidar una estructura propia ante la inminencia de las definiciones internas del partido. En ese marco, dirigentes afines al gobernador destacan que el proceso de organización no solo prepara al espacio para posibles internas, sino que también busca posicionar a quienes responden a la gestión provincial en toda la provincia.

Sin embargo, la tensión con La Cámpora se ha vuelto explícita. En la misma reunión en Gesell, fuentes del MDF fueron categóricas: quieren que el próximo presidente del PJ bonaerense sea definido por Axel Kicillof o por alguien de su confianza, y advirtieron que, de no lograrse una unidad, están dispuestos a competir en internas partidarias el 15 de marzo de 2026.

Este ultimátum refleja una ruptura tácita con el sector que encabeza Máximo Kirchner, hasta ahora presidente del PJ provincial, y cuyo liderazgo es resistido desde la gestión de Kicillof por considerar que el partido no ha estado completamente alineado con la gestión del gobernador. La tensión entre ambos sectores no es nueva, pero ha ganado visibilidad a medida que se acerca el calendario electoral interno.

La disputa también puso en evidencia gestos y declaraciones cruzadas: mientras el kicillofismo insiste en la necesidad de un PJ alineado con la gestión y proyectado hacia la construcción de una alternativa competitiva de cara a los comicios nacionales de 2027, sectores del kirchnerismo han buscado apuntalar la unidad interna manteniendo su control en la conducción partidaria, sin concesiones evidentes sobre cargos clave.

A pesar de las tensiones, ambos sectores sostienen que la unidad sigue siendo el objetivo formal. No obstante, el activismo en torno a los padrones y avales, junto con un cronograma electoral apretado —con exhibición de padrones, cierre de avales y presentación de listas en pleno calendario de enero y febrero— sugiere que la interna podría convertirse en una pulseada abierta si no hay acuerdos de última hora.

En definitiva, la disputa por la conducción del PJ bonaerense se perfila como uno de los principales frentes de conflicto dentro del peronismo provincial: un choque por la estrategia política y la proyección de poder hacia las elecciones nacionales que se avecinan.

Compartir esta nota en