La Liga de Intendentes bonaerenses sigue activa y busca expandirse al resto del país
30 de agosto de 2026
Con la economía barrial en crisis por el parate de la obra pública, la suba de tarifas y la caída del consumo, los jefes comunales del peronismo se reunieron con el jefe de la bancada del PJ en el Senado. Buscan consolidar un polo de poder propio, sin atarse a las internas partidarias, y proyectar una alternativa política para 2027 en defensa de los ingresos de la clase trabajadora.
El movimiento dista de ser protocolar: los intendentes buscan consolidar un polo territorial propio, con autonomía de las principales corrientes internas, para incidir en la reorganización del peronismo y construir una alternativa política de cara a 2027.
Quiénes son y cómo se articulan
El espacio, que tuvo su germen en el conurbano y sumó a referentes del interior bonaerense, reúne a administradores de distritos de peso electoral e industrial. En el encuentro con Mayans participaron Federico Otermín (Lomas de Zamora), Gustavo Menéndez (Merlo), Mariel Fernández (Moreno), Federico Achával (Pilar), Nicolás Mantegazza (San Vicente), Marisa Fassi (Cañuelas), Hernán Arranz (Monte Hermoso) y Esteban "Tito" Sanzio (Baradero). A la construcción también se integran Federico Susbielles (Bahía Blanca), Gastón Granados (Ezeiza), Juan Pablo García (Dolores) y Juan de Jesús (La Costa).
La estrategia del grupo se apoya en una premisa clara: no alinearse de forma automática ni excluyente con ninguna de las terminales de poder del peronismo. Mantienen diálogo fluido con la Gobernación platense, sostienen los puentes con La Cámpora y el Frente Renovador, y ahora tienden puentes institucionales con la estructura federal del PJ que encabeza Mayans.
El motor que acelera estos encuentros es el diagnóstico compartido sobre las consecuencias del programa económico del gobierno de Javier Milei. Los municipios son la primera línea de trinchera donde impactan las variables de la macroeconomía:
Asfixia a las pymes y comercios: Los incrementos tarifarios en energía y servicios públicos, combinados con el desplome del consumo interno, golpean la actividad de los cordones industriales bonaerenses.
Presión sobre los ingresos familiares: La pérdida del salario real frente al costo de vida empuja al endeudamiento familiar de la clase media y los sectores asalariados, incrementando la demanda de asistencia social y sanitaria en las salas de atención primaria y centros comunales.
Corte de transferencias y freno a la infraestructura: La eliminación casi total del financiamiento nacional para obras viales, hidráulicas y de vivienda traslada toda la carga fiscal a las arcas locales y provinciales, en un contexto de retracción de la recaudación.
Frente a esta coyuntura, los intendentes coincidieron con Mayans en que la respuesta parlamentaria y territorial debe ser coordinada para frenar el retroceso en los derechos laborales y recomponer la protección a la clase trabajadora.
La agenda de la Liga contempla un plan de acción en tres dimensiones:
Recorrida bonaerense: Iniciar una agenda de visitas territoriales conjuntas para mostrar cohesión política y gestión frente al repliegue del Estado nacional en las comunidades locales.
Puente con el interior del país: Ampliar la convocatoria a intendentes peronistas de otras provincias para constituir un frente de gobernanza federal que dialogue directamente con los bloques legislativos en el Congreso.
Mesa de decisiones 2027: Exigir un lugar protagónico en la discusión estratégica y en el armado de listas, evitando que las decisiones se tomen a espaldas del territorio que gestiona y sostiene los votos en cada elección.
El peronismo bonaerense empieza a ordenar sus piezas desde la gestión cotidiana hacia la política de fondo. En un clima de fragmentación opositora, los intendentes se plantan como garantes de territorialidad y volumen político para disputar el rumbo del país.

