La Matanza tendrá su primer Hospital Veterinario con atención pública y gratuita
03 de junio de 2026
Mientras el ajuste libertario pulveriza los salarios y convierte la atención veterinaria privada en un lujo inalcanzable, en Laferrere la gestión pública ensancha su red de contención. El avance de un hospital de vanguardia las 24 horas como respuesta territorial a un modelo nacional que mide el éxito dejando a la gente afuera.
Y añadió: “En muchos de nuestros hogares, un perro o un gato es un integrante más de la familia, por eso nos parecía muy importante que los vecinos cuenten con un lugar donde cuidarlos y curarlos, sin que eso implique un gasto”
La obra, que ya registra un avance del 75%, se levanta imponente en la intersección de las calles Beethoven y Comodoro Py, en la localidad de Gregorio de Laferrere. En tiempos donde la obra pública nacional fue paralizada a cero por el capricho ideológico de la Casa Rosada —dejando rutas a medio hacer y escuelas abandonadas—, ver que un municipio logra avanzar en infraestructura sanitaria de vanguardia es, de por sí, un hecho político de resistencia.
La iniciativa no es un lujo cosmético. En la Argentina de la inflación desbocada en dólares para los servicios esenciales, enfermarse es una tragedia, y que se enferme un integrante de cuatro patas de la familia se ha vuelto un golpe económico letal. Hoy, una consulta veterinaria de urgencia, una placa o una cirugía menor en el circuito privado pueden devorarse la mitad de un salario mínimo o un ingreso de la clase media trabajadora.
El intendente local, Fernando Espinoza, lo definió con claridad durante su recorrida por las obras: “En muchos de nuestros hogares, un perro o un gato es un integrante más de la familia, por eso nos parecía muy importante que los vecinos cuenten con un lugar donde cuidarlos y curarlos, sin que eso implique un gasto”.
Frente a la lógica libertaria que sostiene que el mercado todo lo regula —y que si no podés pagar la salud de tu mascota, el destino dictará su sentencia—, el proyecto matancero apuesta a un "Estado inteligente". El edificio contará con consultorios diferenciados para perros y gatos (diseñados para evitar el estrés animal), laboratorios propios, sala de imágenes para rayos X, dos quirófanos de última generación, salas de esterilización, anestesia, observación, y un servicio de vanguardia en terapia intensiva e internación animal.
La construcción de este hospital es la contracara exacta de esa crueldad institucionalizada. “Este nuevo hospital ya es un orgullo para La Matanza, porque será público y gratuito. Es un proyecto muy cerca de concretarse que demuestra la importancia de un Estado que se dedica a interpretar el contexto y los desafíos de su comunidad, y la acompaña para que cada familia pueda garantizarle a sus compañeros de cuatro patas la atención que se merecen”, remarcó Espinoza.

