Se cayó el préstamo de USD 20 mil millones del JP Morgan y se prenden alarmas en la economía
21 de noviembre de 2025
El ministro de Economía salió a desmentir las versiones sobre un supuesto pedido de financiamiento gigante a bancos de Estados Unidos, pero la rectificación no calmó a un mercado que ya había reaccionado con desconfianza: cayeron los bonos, subió el riesgo país y se encendieron nuevas dudas sobre el rumbo financiero del Gobierno.
Con los bonos argentinos desplomándose y el riesgo país escalando, el ministro salió a apagar el incendio: aseguró que nunca pidió ni negoció un rescate de esa magnitud y calificó la versión como “una operación para generar confusión”. De acuerdo con su explicación, no hubo conversaciones por ese monto ni por una asistencia extraordinaria, intentando desvincular al Gobierno de cualquier intento de conseguir fondos de emergencia.
Pero la reacción del mercado fue más rápida que las aclaraciones oficiales. El solo rumor de que la Argentina buscaba un salvavidas financiero millonario volvió a poner en duda la fortaleza del programa económico y la capacidad del Ejecutivo para enfrentar los abultados vencimientos de los próximos meses. La desmentida no logró revertir la caída de los bonos ni el deterioro de las expectativas, y la volatilidad se mantuvo a lo largo del día.
En paralelo, circuló la versión de que, más allá del desmentido, el Gobierno sí evalúa alternativas de financiamiento menores, como una operación de tipo repo en torno a los US$5.000 millones para cubrir vencimientos inmediatos. Aunque el ministro no lo confirmó, en el mercado lo leen como la señal de que la necesidad de liquidez es real y que la estrategia oficial todavía no logra convencer.
Rectificate en este instante
— Jon Heguier (@JonHeguier) November 21, 2025
*El Caputo que hizo correr hace semanas la bola de los 20 palos desmiente al Caputo que hoy dijo que nunca estuvo previsto que vengan 20 palos. Ayer se cayó esta idea en EEUU.
Dios bendiga a la República Argentina. pic.twitter.com/8GWIdkVgrx
Los informes privados que circularon en la jornada suman presión. No se concretan las compras oficiales de bonos. No hubo anuncios de anclaje fiscal nuevos ante una presión creciente sobre las cuentas públicas.
En el último mes, el Tesoro se hizo a penas de USD 200 millones. La sensación extendida es que la economía entró en una zona donde el relato libertario, acompañado por medios oficialistas, empieza a ceder ante la realidad de los números.
El episodio expone nuevamente la fragilidad del frente financiero y la sensibilidad de un mercado que responde con crudeza a cualquier indicio de incertidumbre. También deja al descubierto la dificultad del Gobierno para sostener un discurso homogéneo en torno al plan económico, en un momento en el que cada gesto tiene impacto directo sobre la deuda, las reservas y las expectativas.
Caputo buscó despejar dudas. El mercado, por ahora, eligió no creerle.

