Sergio Massa se posiciona como el “arquitecto de la unidad” peronista y pone el foco en el endeudamiento familiar
09 de septiembre de 2026
En una extensa cena con la Liga de Intendentes bonaerenses, el referente del Frente Renovador no descartó una candidatura hacia 2027, reclamó dirimir diferencias en las PASO y alertó sobre el impacto del modelo de Javier Milei en la economía cotidiana de los trabajadores y los comercios de cercanía.
El encuentro, desarrollado en el restaurante Marina Chica de San Fernando bajo la anfitrionía del intendente Juan Andreotti, funcionó como el cierre de una ronda estratégica que los jefes territoriales venían manteniendo con otros referentes del espacio, como Axel Kicillof y Máximo Kirchner. A la mesa se sentaron figuras clave del conurbano y del interior provincial: Federico Otermín (Lomas de Zamora), Federico Achával (Pilar), Gastón Granados (Ezeiza), Mariel Fernández (Moreno), Gustavo Menéndez (Merlo), Nicolás Mantegazza (San Vicente), Federico Susbielles (Bahía Blanca), Juan de Jesús (La Costa) y Marisa Fassi (Cañuelas).
De la macro a la heladera: el diagnóstico de la crisis
Lejos de limitar la reunión a la rosca electoral, el debate dedicó un tramo central a trazar un crudo balance de la coyuntura socioeconómica. Según confiaron participantes del cónclave, Massa y los intendentes coincidieron en encender las alarmas por lo que definen como un fenómeno asfixiante: el acelerado endeudamiento de las familias trabajadoras y de la clase media.
El diagnóstico compartido describió cómo la caída del salario real, el aumento de los costos fijos y el parate en sectores clave como la construcción, la metalmecánica y el comercio minorista empujan a asalariados e independientes a recurrir a préstamos personales o financiar saldos de tarjetas para costear alimentos, medicamentos y servicios básicos. En paralelo, los intendentes advirtieron sobre la creciente morosidad en las tasas municipales, la parálisis de la obra pública estratégica —con foco en obras troncales paralizadas como la autopista Presidente Perón y la ruta 6— y la dificultad operativa de las comunas para dar contención social sin asistencia del Estado nacional.
Para contrarrestar el impacto del programa económico del oficialismo, Massa planteó que el espacio opositor no puede limitarse a la denuncia, sino que debe reconstruir un vínculo programático con sus votantes históricos. Entre esas propuestas, destacó la necesidad de incorporar políticas activas de formación y capacitación laboral continua como herramientas centrales de ascenso social frente a los cambios en el mundo del trabajo.
La arquitectura electoral: PASO, 2027 y reelecciones
En el terreno estrictamente político, Massa remarcó que la dispersión opositora garantiza la consolidación del esquema libertario: “El peronismo unido le puede ganar a Milei; separado, pierde”, advirtió.
Sin descartar explícitamente volver a competir por la Presidencia de la Nación en 2027 —alternativa que varios dirigentes de su entorno y jefes comunales alientan por lo bajo—, el excandidato presidencial buscó ubicarse por encima de las urgencias de nombres propios. Insistió en la fórmula de “unidad con competencia”, reivindicando a las primarias abiertas (PASO) como el mecanismo institucional para procesar las tensiones internas y dirimir liderazgos tanto a nivel provincial como nacional.
En ese esquema de apertura, respaldó las aspiraciones de Juan Andreotti para participar en la discusión por la gobernación bonaerense, aunque aclaró que apoyará el derecho de cualquier intendente que busque competir bajo reglas de juego compartidas. Asimismo, ante la inquietud planteada por varios jefes comunales sobre el debate para habilitar las re-reelecciones en la provincia de Buenos Aires, Massa ratificó su postura histórica en contra del mecanismo, pero dejó un guiño político pragmático: aclaró que su espacio no pondrá trabas si se construye un consenso parlamentario en la Legislatura, no sin antes advertir sobre posibles litigios ante la Corte Suprema.
Previamente, el tigrense había compartido un acto en homenaje a José Manuel de la Sota junto al exgobernador cordobés Juan Schiaretti, el mandatario Martín Llaryora y el gobernador santiagueño Gerardo Zamora. Esos movimientos cruzados confirman que el peronismo y sus socios potenciales transitan semanas decisivas: mientras las consecuencias del ajuste recaen con dureza sobre la vida diaria de los argentinos, la dirigencia busca salir del letargo para articular una propuesta competitiva capaz de interpelar a una mayoría social hoy golpeada por la recesión.

