Advierten que el desempleo real se ubica casi en el 14%
05 de marzo de 2026
Aunque las estadísticas oficiales muestran una desocupación cercana al 6,6%, distintos informes advierten que el desempleo real en Argentina podría duplicar ese número si se considera el trabajo precario y los ingresos insuficientes. El llamado “desempleo blue” expone la fragilidad del mercado laboral en medio del ajuste económico del gobierno libertario.
Un informe del Instituto Argentina Grande (IAG) advierte que, al sumar a quienes tienen empleos frágiles o de muy baja carga horaria, la desocupación ampliada asciende al 13,8% de la población económicamente activa. Este fenómeno fue bautizado como “desempleo blue”, en alusión a las estadísticas paralelas que reflejan una realidad laboral más crítica que la mostrada por los números oficiales.
La diferencia se explica en gran parte por la forma en que se mide el empleo. En las estadísticas oficiales, cualquier persona que haya trabajado al menos una hora en la semana previa a la encuesta es considerada ocupada. Ese criterio deja fuera del desempleo a miles de personas que sobreviven con trabajos ocasionales, mal remunerados o de muy pocas horas, pero que en la práctica siguen buscando un empleo estable.
La expansión de estas formas de trabajo precario también refleja un cambio estructural en el mercado laboral. En los últimos años se registró una caída del empleo formal que fue parcialmente compensada por el crecimiento del trabajo informal o de modalidades más inestables, como el monotributo o tareas de baja protección laboral.
?DESEMPLEO BLUE
— Instituto Argentina Grande (@iargentinag) March 2, 2026
Hay un desempleo blue que el gobierno no registra pero las familias argentinas sí: el empleo precario hace que muchas personas no sean identificadas como desempleadas (si trabajás una hora tenés empleo para el INDEC) a pesar de estar buscando trabajo activamente.
En ese contexto, los especialistas advierten que la aparente estabilidad del desempleo esconde un deterioro más profundo del tejido productivo y social. Mientras el gobierno de Milei insiste en mostrar indicadores macroeconómicos positivos, la realidad de millones de trabajadores revela un escenario marcado por la precarización y la incertidumbre.
Así, el “desempleo blue” se convierte en un síntoma de una economía que, más allá de las estadísticas oficiales, continúa expulsando empleo de calidad y empujando a amplios sectores de la población hacia formas cada vez más frágiles de inserción laboral. Si la tendencia se consolida, advierten economistas, el desafío ya no será sólo reducir la desocupación, sino reconstruir un mercado de trabajo capaz de ofrecer empleos dignos y estables.

