El gobierno no lográ contener la inflación, que sube 2,5% en noviembre
14 de diciembre de 2025
La inflación de noviembre trepó al 2,5%, la más alta desde abril de este año. Una mala noticia que expone la dificultad del gobierno de Milei para acercarse a la promesa de ubicar la suba de precios por debajo del 1% mensual.
De hecho, está ocurriendo lo contrario. Aún con las muestras distorsionadas del Indec de Marco Lavagna, el índice general de precios muestra un incremento sostenido desde hace medio año: se ubicó en 1,5% en mayo, luego 1,6% en junio y 1,9% tanto en julio como en agosto. En septiembre, el dato volvió a superar el los dos puntos con un 2,1%.
En noviembre, el rubro que más se encareció fue vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles, con un 3,4%. Transporte subió 3% y muy cerca quedó alimentos y bebidas no alcohólicas, con 2,8%.
Lo más dramático es el impacto del aumento de los alimentos sobre los sectores de menores ingresos, que vienen presionados por la suba de costos de tarifas y combustibles y suben de precios a un ritmo del 1% semanas, a pesar de la caída de ventas.
El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) dio a la inflación correspondiente al mes de noviembre que marcó un 2,5%. Esta cifra sigue siendo objetada por buena parte de la opinión pública que considera que el índice no refleja lo que pasa en su bolsillo.
La raíz de la discrepancia es que el índice es un promedio de los precios de toda la economía y de allí surge la diferencia.
El ejemplo más sencillo es el siguiente: carne, verduras o frutas se compran y consumen todos los días, mientras que un textil o un electrodoméstico se adquieren con intervalos de meses o años. Por esta razón, un aumento en el precio de la carne impacta directamente en los presupuestos familiares, mientras que una rebaja en camisas o pantalones apenas se percibe.
Uno de los principales factores que impulsaron la aceleración del IPC en noviembre fue la variación porcentual registrada en el rubro de la carne. Según Camilo Tiscornia, director de la consultora C&T, el valor de la carne aumentó entre un 6% y un 7%, dependiendo de la región.
A esta diferencia, hay que agregar el cambio de “precios relativos”. Buena parte del aumento que sufren las familias es por subas de tarifas superiores a la inflación promedio y por ende a la actualización de ingresos. El incremento en alquileres también ejerce un fuerte impacto.
La combinación de estos factores ajusta cada vez más los presupuestos. Según un informe del IARAF, alimentos y ropa se mantuvieron relativamente más baratos, salvo en el último mes en alimentos, mientras que alquileres, servicios públicos y comunicaciones siguieron aumentando.
El informe que recibió Agencia Noticias Argentinas indicó que “entre noviembre de 2023 y noviembre de 2025 siete componentes aumentaron su precio relativo y cinco lo bajaron”.
“Los alquileres y los servicios públicos integran el componente que más aumentó su precio relativo desde noviembre de 2023, con un alza de 55%”, señala.
#DatoINDEC
— INDEC Argentina (@INDECArgentina) December 11, 2025
Los precios al consumidor (#IPC) aumentaron 2,5% en noviembre de 2025 respecto de octubre y 31,4% interanual. Acumularon un alza de 27,9% en once meses https://t.co/ffAwYcRnmd pic.twitter.com/9riSreaQQy
A contramano de lo que podía pensarse, el trabajo reveló que “la salud es el servicio que menos aumentó su precio relativo entre ambos meses, con un 4,4%. En el otro extremo, las prendas de vestir y calzado son los bienes que más abaratamiento relativo tuvieron entre noviembre de 2023 y noviembre de 2025.
En este caso, el precio relativo bajó un 29%. Si se considera solamente el último año, el precio relativo que más subió es el de la educación con un 18% y el que más bajó es el de prendas y vestir con un 12%. Los alquileres y servicios públicos se ubicaron en segundo lugar, con una suba del 10%.

