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El gobierno tuvo que bajar el capítulo del Manejo del Fuego y ley de Tierras para aprobar menos de un tercio de la ley de Propiedad Privada


07 de agosto de 2026

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El Gobierno nacional debió retirar de la llamada "Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada" los capítulos sobre Manejo del Fuego y extranjerización de tierras tras perder el apoyo de los bloques dialoguistas. La iniciativa impulsada por el ministro de Desregulación quedó reducida a menos de un tercio de su ambición inicial, dejando al descubierto los severos límites de la construcción política de La Libertad Avanza.

La sesión parlamentaria en el Senado dejó este jueves al desnudo, una vez más, las contradicciones y falencias operativas del esquema político de Javier Milei. La ambiciosa iniciativa coordinada por Federico Sturzenegger y defendida en el recinto por Patricia Bullrich sufrió una severa poda: el oficialismo debió retirar a toda prisa el capítulo que buscaba modificar la Ley de Manejo del Fuego, sumando este fracaso a la caída de los artículos vinculados a la enajenación y venta de tierras a capitales extranjeros.

La pretensión oficial de flexibilizar las restricciones sobre terrenos incendiados —un resguardo legal histórico que evita la especulación inmobiliaria y agropecuaria tras los incendios forestales— chocó frontalmente con el rechazo de los senadores dialoguistas. Referentes de la oposición aliada remarcaron la incompatibilidad del proyecto con el principio de no regresión ambiental y con el resguardo de los recursos naturales del país.

Malas praxis y agresiones: la constante del estilo libertario

El derrumbe de los acuerdos no solo respondió a objeciones técnicas de fondo. La habitual estrategia de confrontación del oficialismo volvió a jugarle en contra. La intervención del senador entrerriano Joaquín Benegas Lynch, quien tildó de "ignorantes" y "tibios" a los legisladores aliados que expresaban reparos, terminó de dinamitar los puentes de negociación que la bancada oficialista intentaba sostener.

La falta de muñeca política y el maltrato hacia quienes suelen acompañar las iniciativas gubernamentales expusieron una dinámica recurrente: la imposibilidad de construir consensos duraderos cuando la única herramienta legislativa del Poder Ejecutivo es la imposición o el agravio verbal.

Lo que quedó en pie: desalojo exprés e inequidad

Tras la retirada del capítulo ambiental, La Libertad Avanza apenas logró retener la aprobación de los capítulos vinculados a la agilización de los trámites de desalojo y al recorte de facultades estatales en materia de expropiación. Un texto que nació con la pretensión de reconfigurar de raíz los derechos de propiedad terminó recortado a un entramado centrado en el desalojo exprés.

Para la clase media y las familias trabajadoras —que hoy afrontan alquileres desregulados e impagables y una permanente pérdida del poder adquisitivo—, la prioridad del Gabinete no parece situarse en la protección del hábitat digno ni en el desarrollo productivo sustentable, sino en acelerar mecanismos punitivos.

El resultado en el Senado no solo frena un intento de retroceso en materia de protección ambiental frente al negocio inmobiliario, sino que ratifica los crecientes dilemas institucionales de una gestión que confunde firmeza con intolerancia y mayoría legislativa con subordinación.

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