La recesión de Milei ya empuja la desocupación a los dos dígitos en la Provincia
23 de junio de 2026
La recesión inducida por el Gobierno ya empuja la desocupación a los dos dígitos en los polos industriales bonaerenses y enciende las alarmas de intendentes y gremios que ven cómo la crisis social se devora la paritaria y la clase media.
Los últimos datos oficiales del Indec confirman lo que los intendentes y los gremios venían masticando con preocupación en las mesas de café político: el desempleo en el Gran Buenos Aires trepó al 9,7%, quedando a milímetros de la temida barrera de los dos dígitos y duplicando la cifra de la Ciudad de Buenos Aires. Pero en el mapa profundo de la provincia, el fantasma del desempleo ya rompió ese techo.
Zonas de sacrificio industrial
El modelo de "un país sin industrias" que pregona la gestión libertaria tiene sus primeras víctimas geográficas claras. Los polos productivos bonaerenses se están transformando en zonas de parálisis:
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San Nicolás - Villa Constitución (10,4%): La parálisis de la obra pública y el freno a la construcción golpearon directo al corazón de la actividad metalúrgica, dejando familias en la calle en un cordón históricamente obrero.
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Bahía Blanca - Cerri (10,1%): El centro petroquímico y portuario también acusa el impacto del freno en seco de la actividad económica general y ya supera los dos dígitos.
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Pilar: El termómetro industrial del conurbano norte es dramático. En el Parque Industrial de Pilar se calculan cerca de 7.000 despidos en los últimos meses por el desplome de la producción.
Mar del Plata y un verano para el olvido
El impacto de la motosierra sobre los ingresos de la clase media destruyó el mercado interno, y el reflejo más nítido se vio en Mar del Plata. El desempleo en la ciudad balnearia dio un salto exponencial, pasando del 6% al 9,3%.
La explicación de los operadores locales es matemática: la ciudad sufrió el peor verano desde la pandemia (con 130 mil turistas menos y un consumo per cápita por el piso), a lo que se sumó la crisis del sector pesquero y el derrumbe en las fábricas textiles locales como Mauro Sergio, que ya comenzaron con esquemas de despidos y suspensiones.
Subocupación: El refugio de la precarización
Para aquellos trabajadores que logran gambetear el desempleo abierto, el panorama no es mucho mejor. En el Gran La Plata, si bien la desocupación se clavó en el 7,8%, la subocupación escaló al 18,2%. Esto traduce una realidad dolorosa para la clase media: casi dos de cada diez platenses trabajan menos horas de las que necesitan para llegar a fin de mes, refugiándose en la informalidad o el "changuismo" ante la licuación de los salarios. En el conurbano total, esa cifra de subocupación ya alcanza el 11,3%.
Mientras el gobierno festeja el superávit fiscal a costa de los jubilados, las universidades y el salario real, la provincia de Buenos Aires exhibe las costuras de un modelo que expulsa a los trabajadores del sistema productivo. La recesión ya dejó de ser una discusión de economistas en la televisión para convertirse en la angustia cotidiana de miles de bonaerenses que ven cómo se apagan las persianas de las fábricas.

