Pruebas Aprender: La Provincia mejoró los indicadores en Lengua y Matemática
06 de julio de 2026
Los resultados bonaerenses en las Pruebas Aprender 2025 revelan una notable mejora en Lengua y Matemática por encima de la media nacional. Los mayores avances se concentraron en los establecimientos estatales y en los sectores de menores recursos, desarmando la narrativa oficialista de Capital Humano que intentaba adjudicarse el logro y exponiendo el éxito de la inversión provincial frente al ahogo financiero de Milei.
El informe —que evaluó de manera censal a estudiantes de sexto grado de primaria— reveló que la provincia de Buenos Aires superó la media nacional tanto en Lengua como en Matemática, posicionándose además como una de las jurisdicciones que mayor crecimiento registró en esta última área.
La escuela pública sostiene el tejido social
Lo que verdaderamente demuele el dogma libertario es el desglose de los números bonaerenses. Mientras desde el gobierno nacional se insiste con la falacia de que la educación privada es intrínsecamente superior y se promueve el desamparo de lo público, los datos demuestran que la brecha empezó a achicarse desde abajo hacia arriba:
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En Lengua: El 77,4% de los estudiantes bonaerenses alcanzó un nivel satisfactorio o avanzado (10,2 puntos porcentuales más que en 2023). Lo crucial es que, en las escuelas estatales, el porcentaje de alumnos por debajo del nivel básico cayó drásticamente del 14,5% al 6,4%.
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En Matemática: El rendimiento general trepó al 56,3%. En los sectores de menores recursos (nivel socioeconómico bajo), el porcentaje de estudiantes que no llegaban al mínimo básico retrocedió del 35,5% en 2023 al 26,8% en 2025.
¿Cómo se explica este avance en los pibes que iniciaron su escolaridad en la peor etapa de la pandemia de 2020? No fue por obra del "derrame" ni de la timba financiera. Desde la Dirección General de Cultura y Educación bonaerense salieron al cruce de Capital Humano para recordar que estos chicos ya estaban en quinto grado cuando la gestión Milei anunció sus programas de cartón pintado.
La realidad es que el rebote responde a una política sostenida en el territorio: la distribución de más de 8 millones de libros, la intensificación pedagógica post-pandemia, la ampliación de plantas docentes y la inversión en infraestructura escolar que la Nación decidió cortar en seco apenas asumió.
La trampa meritocrática de Capital Humano
El informe nacional publicado por los grandes medios porteños intentó matizar el éxito bonaerense destacando que los mejores promedios generales quedaron en la Ciudad de Buenos Aires, Córdoba o Chubut. Pero la trampa de los promedios es vieja: cuando se analiza el impacto por nivel socioeconómico, el propio documento nacional admite que las distancias se reducen, demostrando que la supuesta superioridad de la gestión privada no es pedagógica, sino un reflejo de la billetera de las familias.
El asalariado y el laburante que mandan a sus hijos a la escuela pública de barrio saben perfectamente lo que cuesta sostener la cotidianidad con paritarias pisadas y tarifazos que quitan el aire. Que en ese contexto de asfixia económica los sectores más postergados de la provincia de Buenos Aires hayan levantado sus niveles de aprendizaje es una epopeya de la comunidad educativa, de los docentes que le ponen el cuerpo a las aulas y de un Estado provincial que decidió no desertar.
La cuerda social está tensada al límite por las políticas macroeconómicas de Twitter. Pero en las aulas de la provincia más poblada del país, la escuela pública demostró una vez más que es el último refugio de la movilidad social ascendente, mal que le pese al dogmatismo de la motosierra.

